FECHA: 22 de marzo de 2011
INSTITUCIÓN: Ludoteca Francisco Miranda, Programa de Buen Comienzo
JORNADA: Martes de 8 a 12
DESCRIPCIÓN DE LA SITUACIÓN:
Cuando llegué a la ludoteca los niños estaban en la Bienvenida a la misma. En este momento una de las guías (personal de INDER que apoya las actividades lúdico- recreativas) y una de las maestras cooperadoras estaban cantando a los niños una serie de canciones, guiándolo con las palma de las manos y los movimientos corporales.
Los niños responden a las canciones y no se disipan. Lo que demuestra interés en las actividades planteadas por las profesoras y las guías. Siguen por un largo rato disfrutando este inicio de la jornada. Su atención se centra en los movimientos y gestos que hacen las maestras y con esto se motivan a acompañarlas.
Por lo anterior, puedo asegurar que, hasta el momento, los niños responden los a las órdenes que se les da, en las cuales se nota la manera como las profesoras y guías se dirigen a ellos. Cuando les hablan lo hacen con un tono adecuado, es decir, ellos les escuchan sin necesidad de gritar.
Sin embargo, la situación cambia de un momento a otro cuando los niños empiezan a pararse dejando de lado lo que estaban haciendo. Ante esto, una de las profesoras les dice: “la bruja vendrá ¿Porqué?”, ellos contestan: “Nos convertirá en sapos por desobedientes”.
COMPONENTE TEÓRICO:
Esta manera de atenuar o disciplinar la conducta de los niños por medio de un personaje inanimado y sus acciones mágicas de convertirlos en sapos, se puede hacer real para ellos a través de lo que es llamado por Piaget como el animismo.
Según esta teoría, el pensamiento egocéntrico de los niños tiende a dotar de realismo o con cualidades humanas a objetos del mundo material. Al respecto, Corbacho (2004, p: 6) asegura que: Piaget nos indica que en sus primeros años son muchas las ocasiones en las que los niños hablan sólo para sí. Describió esta forma de hablar como egocéntrica o centrada en sí misma. Debemos tener en cuenta el hecho de que el niño no es consciente de sí, de su propio punto de vista. Así los niños confunden el yo y el mundo. Ven sus pensamientos y sus sueños como parte del mundo físico, lo que les lleva al realismo. Y sin objetividad ven las cosas físicas como si fueran iguales a ellos, lo que les lleva al animismo”.
REFLEXIÓN PERSONAL:
De acuerdo a lo anterior, si los niños le dan realismo a objetos y personajes inanimados, razón por la cual las profesoras no deben mantener la disciplina con frases que lo que hacen es infundir miedo en los niños. En otras palabras, asegurarles que un personaje inanimado -como las brujas y lo que pueden llegar a hacer- los va a castigar pasa del plano fantástico al real en la mente de los niños.
Como dije las maestras parecen ejercer la autoridad, pero después de ver más allá de lo superficial la pongo en cuestión. Cuando un niño es disciplinado el adulto no tiene que estar presente, ni el estímulo y menos el miedo para que se comporte de manera adecuada en cada situación.
En lo personal, pienso que para que los niños respeten la palabra ajena de los adultos que los acompañan en su proceso de formación, para hablar es necesario ir más allá del miedo, que, cuando desparece, ellos retoman las acciones que son sancionadas.
CIBERGRAFÍA: CORBACHO, Esther (2004). Piaget y el descubrimiento infantil de la mente [En línea] citado el 24 de marzo desde http://www.csi-csif.es/andalucia/modules/mod_revistaense/archivos/N_6_04/PIAGET.PDF
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